Se acerca la temporada de las convocaciones para el tiempo de las fiestas solemnes. De nada sirve si no damos a conocer lo que hemos aprendido. Por eso comparto con ustedes una reflexión sobre la marcha. Es lamentable, pero la búsqueda de bienes materiales se ha convertido en objetivo absorbente de muchos en nuestro mundo actual.
Se prefiere marchar hacia lo mundano, hacia lo efímero, hacia lo pasajero, hacia el deseo ardiente de buscar lo transitorio, lo que ha privado a muchas personas de los verdaderos valores espirituales como lo son la comparecencia a las fiestas. Es mi deseo que en este año del calendario de las fiestas marchemos hacia la dimensión espiritual, marcha que no sólo hay que comprender sino poner en práctica. ¡Es una marcha de triunfo!
Cuando encontremos en las Escrituras la palabra marcha, hagamos la siguiente pregunta: ¿Qué implica para mí y para mi familia esta palabra? Sin darnos cuenta, marchamos demasiados apresurados para dedicar tiempo a lo que no es primario, dejando escaso tiempo para dedicar adoración a Yahweh. Ya no sentimos Su presencia porque nos hemos adentrado en los laberintos de los afanes del diario vivir.
¡Es hora de llamar al pueblo a que marche ante la presencia de Yahweh! ¡Es esencial hacerlo para que contemos con su presencia! Que Yahweh nos ayude a lograrlo.
Con el deseo de que disfruten de una Pascua y de una fiesta de los Panes sin Levadura en la grata compañía de nuestro Hacedor y Creador.
Min. Carlos Alemán Cotto
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